Tres años después de "A kind of magic" y dejando atrás proyectos tan espectaculares de los miembros de la banda por separado como el de Mercury con la Caballé en el irrepetible "Barcelona", vuelven a la carga con este impresionante "The Miracle". No es el mejor álbum de Queen, pero es verdaderamente espectacular. Es una vuelta a las raices después de sus álbumes de los 80, sin por ello negarse a incluir canciones algo más poperas, que no desentonan el nivel del disco.

Es el año 89 y la enfermedad de Freddie se empieza a hacer patente.  Quizás sea éste uno de los motivos por los que dejan de firmar cada canción por separado y lo hacen como uno sólo: Como Queen. Es posible que también vean que el final se está acercando. Sacan lo mejor de si mismos para regalarnos una verdadera joya musical, que vera su continuación dos años más tarde en "Innuendo". Por este motivo, canciones que casi podrían considerarse de relleno, suenan diferente a lo que lo hubieran hecho en otro momento de su carrera. Los arreglos son fundamentales. Lo que decíamos antes: Todos para uno y uno para todos, y se nota, vaya si se nota. La portada del disco, con las cuatro caras unidas, es un ejemplo de ésto.

El álbum comienza con dos canciones cortas unidas, como "Party"  y "Khashoggi's ship". Movidas, potentes y divertidas. Un avance para lo que nos vendrá a continuación.

El tercer corte es el que da título al álbum. "The Miracle" Un tema pop pero perfectamente ejecutado, con unas melodías estupendas y un estribillo final de los que la Reina nos tiene acostumbrados y que tanto añoramos. Destacar el vídeoclip de esta canción. Desde el principio se ven a cuatro niños vestidos como Queen y actuando igual que ellos. Clavando sus movimientos. Al final, los originales se incorporan a escena dejandonos un clip de lo más original.

Las canciones van desde las más rockeras como la archiconocidísima y estupendísima "I want it all" o la que cierra el álbum "Was it al worth it", menos conocida para el gran público, ese que se queda en los Grandes Éxitos del grupo, pero tremendamente potente, con unos riffs de May que quitan el hipo, la voz de Mercury más fuerte y limpia que nunca. Una atmósfera épica. El Queen rockero en estado puro. Junto con "Tie your mother down", las mejores canciones cañeras de la banda.

"Breakthru", "The invisible man", y "Scandal", son otros de los temas más conocidos del álbum. El primero destaca por su introducción acapella y sus famosos ritmos del tren, el segundo es el tema más discotequero y divertido del disco, y el último es muy bueno por su melodía.

"Rain must fall" y "My baby does me" son los temas que más me costaron digerir, por su elevado contenido pop. Los ritmillos de la primera no son los mejores en la carrera de Queen, pero una voz como la de Freddie y la guitarra de May, mantienen a flote la canción. En cambio la segunda es todo un temazo funky, de estilo relajado añadiría yo. Aquí sobresale el bajo de John Deacon, como diciendo "aquí estoy yo" -recordemos que Deacon es el autor de bombazos como "I want to break free" o "Another one bites the dust". Parece que de un momento a otro tiene que salir un saxo en esta canción, pero entre May y Deacon nos sorprenden.

En definitiva, son 10 temas en los que disfrutamos de casi todos los estilos de Queen. Tenemos retazos de los primeros Queen en la parte rockera del álbum y temas más acorde con la época, más poperos. Tengo que reconocer que estos últimos habían sido los que menos me habían gustado en su momento y les taché de ser un poco comerciales, y era verdad, pero con el paso del tiempo todas estas canciones siguen ahí, pateando a casi cualquier cosa que se haga hoy en día.