Me veo obligado a cambiar la dinámica del ritmo del blog y no comentar un disco en este post; sino un concierto al que tuve la suerte de asistir en primera persona: El de Queen+Paul Rodgers en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
Era ir sobre seguro. Sabes a lo que vas, y que no te van a defraudar. Un concierto con todas las de la ley. Calidad y fuerza a raudales. Y emoción, mucha emoción.
Con 15 minutos de retraso sobre el horario previsto, se apagaron las luces de todo el pabellón y se encendieron las del escenario. Los mil y un puntos de luz que quieren significar el universo, el cosmos. En definitiva, es la gira de su último disco "The Cosmos Rocks" y de eso trataba el decorado y los desbordantes efectos de esta actuación. Se divisan inconfundibles siluetas entre penumbras: Una de un melenudo cargando una guitarra, otra de un señor vestido de blanco con gafas de sol, Otra, más pequeña, con un micrófono en mano. May, Taylor, Rogers.....Y una descarga hace vibrar a la gente: Los primeros acordes de "Hammer to fall" que engancha con "tie your mother down", todo un clásico en cada concierto de Queen. La gente se entrega completamente. Muchos no lo creen. Son ellos y los estan viendo y disfrutando. Alguno casi los puede tocar. Son unos dinosaurios del rock. De esos que se ven en las tiendas de discos y en los libros de la historia de la música. Los clásicos de la banda se suceden uno tras otro sin descanso. Se empiezan a intercalar temas de Paul Rodgers, y del nuevo disco de la banda. Menos conocidos para el público, pero de calidad acorde con el concierto. Este punto es clave para entender qué son Queen y Paul Rodgers. Es complicado explicarlo; pero al verlos en directo me he dado cuenta: Rodgers viene a sumar. Ya ha dicho por activa y por pasiva que él no viene a sustituir a nadie, y mucho menos a Freddie, por éso, este concierto se puede entender como un 2x1: Es decir, un concierto de Queen y un concierto de Paul Rodgers. Claro que Paul pone la voz a los mega éxitos de la Reina, pero le da su sello personal. No intenta cantarlos como Freddie. Y éso queda claro desde el primer momento. Hubiera sido una equivocación.
Cada miembro tiene su propio momento estelar. Su propio concierto en solitario. En el extremo de la pasarela que se montó como apéndice del escenario. Paul Rodgers con sus éxitos con Free o Bad Company. Roger Taylor primero solamente con un bombo, luego se fueron añadiendo diversos tambores y platillos hasta formar una batería completa -impresionante el número que se montó con el contrabajo electrónico gigantesco (aquí peco de inculto pero desconozco el nombre de ese instrumento), en el que fue intrepretando, con ayuda de otros miembros de la banda, trozos de melodías de canciones de Queen como "Another one bites the dust" o "Under pressure".Un punto diferente y original.
Y luego el esperado solo de Brian. Su guitarra y él son uno. Cuando nació le dijeron a su madre: Ha parido usted una guitarra con melenas. Qué tío, qué fenómeno. Al que no le guste la guitarra eléctrica le parecerá eterno e insoportable, ahora bien, a los que pensamos que este tío es un Dios con los sonidos de las cuerdas de su red special, se nos hace breve. Bien pues en su solo, aparte del consabido "Brighton Rock", tocó un tema de su LP "Back to the light" como fue "Last Horizon", y lo conectó con uno de los momentos mágicos de la noche cuando empezaron los acordes de "Bijou", de Innuendo. En ese momento se veía en las pantallas un gran ojo cerrado, como si estuviera dormido; pues bien, la canción seguía avanzando y a medida que iba subiendo de intensidad, el ojo se abrió. Bien, pues unos segundos más tarde, justo cuando se llegaba a la breve parte vocal de la canción, el público estalló, al ver que el ojo se transformba en una persona y el que iba a cantar con ellos era ni más ni menos que Freddie Mercury. Un momento sentimentaloide sí. Pero espectacular donde los haya. Sólo los que vivimos ese momento sabemos lo que significó.
El concierto acabó con los consabidos himnos "the show must go on", "Bohemian Rhapsody" (cantada a dúo entre Rodgers y Mercury) y los potentes "We will rock you", "All right now" de Free y "We are the champions". Evidentemente te quedas con ganas de más. Los volverías a ver 1, 7 o 107 veces más; las que hicieran falta.
Chicos, seguid tocando hasta que podaís. Que lo que hay hoy no mola nada. Ya lo decís en la canción "C-lebrity" de vuestro último disco y en el musical "we will rock you", que es una crítica feroz a la música de hoy en día.
Volved pronto.